Diálogo Mediterráneo
Relanzamiento de la agenda euromediterránea: Orientada al futuro e innovadora

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A principios de este mes, la Comisión Europea intensificó sus esfuerzos para renovar su asociación con los países de la Vecindad Meridional al publicar una "Nueva Agenda para el Mediterráneo". 25 años después de la Declaración de Barcelona y una década después de las revueltas árabes, siguen existiendo muchos retos políticos, socioeconómicos, medioambientales y de seguridad. Algunos de ellos incluso se han visto exacerbados por la actual pandemia de Covid-19. Con la nueva agenda, la UE muestra su voluntad de relanzar esta asociación estratégica a la vista de los antiguos y nuevos desafíos.

Múltiples retos para los socios euromediterráneos

La lista de retos ya era larga antes de que Covid-19 afectase a los países de ambas orillas del Mediterráneo: Los conflictos que provocan sufrimiento humano o desplazamientos, la competencia geopolítica, las amenazas del terrorismo, los desequilibrios económicos, el cambio climático, el desempleo juvenil, las desigualdades de género... sólo por nombrar algunos. En comparación con el inicio de la cooperación euromediterránea, los retos parecen acumularse a lo largo de los años y agravarse con las crisis financieras, políticas o sanitarias.

5 pilares de los futuros esfuerzos euromediterráneos

La comunicación conjunta (“Renewed partnership with the Southern Neigbourhood: A new Agenda for the Mediterranean”) de la Comisión Europea y el alto representante de la UE, Josep Borrell, es una hoja de ruta para la futura cooperación euromediterránea en cinco ámbitos clave:

  1. Desarrollo humano, buena gobernanza y Estado de Derecho
  2. Resiliencia, prosperidad y transición digital
  3. Paz y seguridad
  4. Migración y movilidad
  5. Transición verde: resiliencia climática, energía y medio ambiente

Si bien algunos ámbitos de cooperación futura no son sorprendentes, dados los recientes acontecimientos geopolíticos (por ejemplo la migración, los derechos humanos y la seguridad), la agenda también pone de relieve ámbitos y ramas orientados al futuro. Verde, digital, resiliente y justa: es innegable que la nueva agenda mediterránea lleva un sello verde y pospandémico.

Los liberales celebran la nueva agenda

José Ramón Bauzà, miembro español del conjunto liberal en el Parlamento Europeo y responsable de redactar la posición del grupo sobre la Vecindad del Sur, celebró la nueva agenda: "Apoyando la transformación digital en la Vecindad Sur, aprovechamos el enorme potencial de innovación de la región, que es clave para crear nuevos puestos de trabajo y frenar la dramática fuga de cerebros que frena el desarrollo de estos países".

La transformación digital y la innovación también están en el centro de varios proyectos emblemáticos regionales relacionados con los ámbitos clave de la agenda. Algunos ejemplos de proyectos emblemáticos son el apoyo a la economía resiliente, circular y de bajas emisiones en Marruecos, la mejora de las infraestructuras para el comercio y la conectividad en Jordania o el refuerzo de la digitalización de la economía en Túnez.

Con el nuevo instrumento financiero de la UE "NDICI" (Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional) como parte del Marco Financiero Plurianual (MFP) de Europa, la Comisión propone movilizar hasta 7.000 millones de euros en el marco de un plan económico y de inversión específico para la vecindad meridional, así como hasta 30.000 millones de euros de inversión privada y pública en el marco de la Plataforma de Inversión en la cecindad.

Además de crear o utilizar nuevos instrumentos, la "Nueva Agenda para el Mediterráneo" de la UE también se esfuerza por conectar las iniciativas europeas existentes y unir las fuerzas dirigidos a la cuenca del Mediterráneo, como el “Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo” de la UE. Los responsables políticos europeos también han prestado atención especial a las iniciativas verdes y sostenibles, relacionando la nueva agenda mediterránea con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la UE, el Acuerdo de París y el Green Deal. Asimismo, la nueva agenda destaca un enfoque inclusivo y cívico al apoyarse en los actores de la sociedad civil de la región.

La tradición de la cooperación euromediterránea y “bonds that deliver"

La cooperación euromediterránea es múltiple y se basa en una geografía y una historia compartidas. Lanzado en 1995, el proceso de Barcelona pretendía reforzar la cooperación, el intercambio y el diálogo entre Europa y los países del sur del Mediterráneo en una perspectiva compartida de paz, estabilidad y prosperidad. Esto llevó a la posterior creación de la Unión por el Mediterráneo (UpM), integrada en una política puropea de vecindad más amplia.

En los próximos meses, FNF Madrid y sus socios españoles, el Real Instituto Elcano y CIDOB, presentarán las conclusiones de la evaluación sobre las relaciones euromediterráneas: El proyecto "Euro-Mediterranean bonds that deliver" se dirige a nuevas voces para el diálogo euromediterráneo y explora futuras vías de cooperación en ambas orillas del Mediterráneo.

De las palabras a los hechos

Volviendo a la elaboración de políticas y a la cumbre digital de la UE de hoy, los líderes de la UE darán seguimiento a su compromiso con una "Vecindad Meridional democrática, más estable, más verde y más próspera" y respaldarán la nueva agenda para el Mediterráneo bajo el mandato del presidente liberal del consejo, Charles Michel. En diciembre, los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE ya se comprometieron a unir fuerzas en la lucha contra el Covid-19. Dadas las recientes peleas por el suministro de vacunas europeas, también existe la oportunidad de que los estados miembros de la UE "pasen a la acción" y muestren a los vecinos del sur que la cooperación y la solidaridad son algo más que meras palabras. Por ejemplo, el presidente francés Emmanuel Macron propuso recientemente que los países más ricos donen entre el 3 y el 5% de sus existencias de vacunas a África, con el apoyo de Alemania.

Ante una aceleración sin precedentes de las desigualdades mundiales, también redunda en el propio interés de la UE abordar los retos de forma decidida junto con sus vecinos del sur, pasando de las palabras a los hechos y centrándose en ámbitos y proyectos innovadores y con visión de futuro.