Ciudades Inteligentes
Adiós a la burocracia: la guía que necesitan los gobiernos para facilitar la vida de su ciudadanía

¿Qué se necesita para construir un gobierno digital? Te explicamos todo en nuestra guía.
Gobiernos digitales
© Jaime Figueres

¿Quién no ha impreso hasta el acta del perro y sacado veinte copias del mismo documento al momento de hacer un trámite? El papeleo interminable, las filas eternas, el gasto de tiempo y la burocracia son un obstáculo para una ciudad que desea ser innovadora, eficiente e impulsora del emprendimiento. Por ello, en la Fundación desarrollamos una guía que lleva de la mano a cualquier gobierno, sin importar qué tan chico o grande sea, que esté interesado en transicionar a la digitalización.

Un gobierno digital no es únicamente el que usa tecnología de punta, sino el que mejora la interacción entre el gobierno y sus ciudadanos. Este tipo de gobierno es el que simplifica trámites, haciéndolos accesibles y ágiles, sin importar lo que desees hacer: desde pagar tus impuestos hasta crear una empresa o solicitar una licencia para tu negocio.

¿Demasiado bueno para ser verdad?

Los Gobiernos Digitales representan un nuevo modelo de gobernanza, donde los procedimientos se realizan en portales web y alcaldías digitales, facilitando gestiones presenciales a través de kioscos automáticos y con el objetivo de brindar una experiencia positiva y sin complicaciones para todos y todas. El mejor ejemplo de cómo funcionan es Estonia, pero la iniciativa de Visor Urbano en Jalisco, México, es un gran ejemplo de cómo utilizar plataformas digitales para impulsar la transparencia y la gestión urbana.

La transparencia es el valor fundamental en este proceso, en donde gobiernos deben digitalizar los procedimientos de todas sus dependencias, para así concentrar cualquier consulta, solicitud y/o autorización en un único sistema automatizado, simplificando los procesos y permitiendo a los ciudadanos realizar gestiones en una sola visita.

Los gobiernos digitales fomentan el emprendimiento y la inversión formal, generando oportunidades para trabajadores y familias locales. También reducen costos operativos para las alcaldías y aumentan la recaudación fiscal, lo que implica el desarrollo de habilidades y una mayor digitalización en la sociedad.

¿Quieres saber más? Descarga nuestra guía y conoce casos de éxito en México y Centroamérica.