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Alt-Right
Una ‘Vox’eceita de la extrema derecha

La influencia de Vox en América Latina: Crecientes tensiones y desafíos en identidad y polarización ideológica
Vox
© Vox España via Flickr

En los últimos años, quizá desde un poco antes del 2020, hemos sido testigos de la incursión de Vox y su “brazo” ideológico, Fundación Disenso, en América Latina para obtener una mayor influencia en la política regional.

Los casos documentados son muchos. Por ejemplo, con la Carta de Madrid han logrado llegar a actores políticos, académicos y civiles. Muchos de estos actores han firmado la misiva sin saber realmente con qué actor se estaban aliando, al menos en nombre. La Carta de Madrid apela al miedo en la región a la llegada de la izquierda, a lo “socialista”, lo “comunista” y lo “diferente”, algo que ha capitalizado Vox desde su nacimiento en el 2014.

Para quienes apenas han escuchado sobre Vox y a su líder Santiago Abascal, les puedo decir que es el movimiento Alt-Right de España, que busca la reivindicación de movimientos extremistas europeos como el franquismo y prograpagar la intolerancia a América Latina.

Vox ha ocupado espacios que promueven la “familia tradicional” desde hace algunos años, algo similar a lo que se ha visto en Estados Unidos con el grupo Republicano afín a Trump. La idea de Vox es similar al discurso de personajes como Donald Trump o Viktor Orbán: nacionalismo, el odio a lo extraño, a los migrantes y a las personas “diferentes”, y en su caso, recuperar la antigua gloria española.

En este sentido, en la nostalgia por el pasado, vemos otra coincidencia con Donald Trump, pero ¿qué significa esto para América Latina? Su existencia indica que España quiere recuperar influencia sobre lo que alguna vez fueron sus colonias, a lo que ellos llaman la “Iberosfera”.

Basta una rápida lectura de la Carta de Madrid para notar cómo Fundación Disenso y Vox han utilizado estratégicamente el miedo en la región para posicionarse.

…la Iberosfera una comunidad de naciones libres y soberanas que comparten una arraigada herencia cultural y cuentan con un gran potencial económico y geopolítico para abordar el futuro… Sin embargo, una parte de la región está secuestrada por regímenes totalitarios de inspiración comunista, apoyados por el narcotráfico y terceros países.

Su presencia en el continente latinoamericano constituye un reflejo de las crecientes tensiones y desafíos que enfrenta la región en términos de identidad y polarización ideológica. De esta forma, Vox ha logrado capitalizar una profunda ansiedad arraigada: el temor y la incertidumbre sobre el futuro político y económico de los países.

El futuro de Vox

Con los resultados de las más recientes elecciones en España, Vox parece haber alcanzado su límite y se ha topado con su propio techo. Esto debido que estas elecciones demostraron que los españoles tienen miedo de ver al Partido Popular, un partido conservador clásico, gobernar de la mano de los radicales de Vox. La presencia reducida de Vox en el parlamento español, pasando de 52 a 33 escaños, indica que han perdido fuerza e influencia en el gobierno, y probablemente tengan que replantear su estrategia.

En este replanteamiento es probable que veamos a un Vox más enfocado en asuntos internos España, menos interesado en América Latina y centrándose en recuperar poder en la península Ibérica. Mientras tanto, desde España, escuchamos una voz que apela al miedo, al odio y a una visión unidimensional de la vida, una voxecita.