Smart Cities
¿Qué es una ciudad resiliente?

Ciudades resilientes

Una ciudad resiliente es aquella que, sin dejar de lado aspectos de accesibilidad y bienestar económico, se encuentra en armonía con el medio ambiente. El futuro y, en especial las nuevas generaciones, exigen que los lugares donde vivan sean resistentes a los riesgos del cambio climático (huracanes, lluvias, inundaciones y sequías) y que además tengan la capacidad de adaptarse a los cambios y mitigar el impacto ambiental para cuidar el planeta. En este sentido, en las ciudades resilientes se deben conocer las zonas de riesgo, prevenir y evitar la contaminación del subsuelo, los arroyos y los mares.

Para conseguir ciudades resilientes, la infraestructura debe pasar por estrategias de protección ambiental y mitigación de riesgos a través del diseño de arquitectura  comunitaria. La única forma de lograr esto es consiguiendo que la comunidad se apropie de estos espacios y para ello deben ser públicos. Estos espacios públicos deben construirse de modo que protejan espacios verdes, por ejemplo, con la traza de parques lineales a lo largo de cauces de agua, el diseño de corredores verdes que conecta entre sí por toda la ciudad para proteger flora y fauna y reducir la temperatura de la ciudad, los malecones resilientes que protejan la primera duna de la playa; los parques inundables hechos alrededor de lagos, humedales, así como zonas de inundación para mitigar inundaciones.

En una ciudad resiliente se busca reducir la huella de carbono desincentivando la expansión de la mancha urbana. Las ciudades compactas generan menor cantidad de CO2 por la reducción del uso del automóvil y reducen la deforestación. Para asegurar que la legislación apoye este tipo de ciudades, debemos preguntarnos: ¿esta norma facilita una ciudad más compacta o causa una ciudad más dispersa?

¿Cómo construir ciudades resilientes?