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Javier Milei será el próximo Presidente de Argentina

Javier Milei

Javier Milei

© picture alliance / ASSOCIATED PRESS | Natacha Pisarenko

Javier Milei, el candidato outsider de La Libertad Avanza que se presenta como anarcocapitalista, derrotó en las elecciones del pasado domingo a la actual fuerza política, el peronismo, y será el Presidente de Argentina durante los próximos 4 años. Con el apoyo de destacados políticos conservadores como el ex Presidente Mauricio Macri y la ex Ministra de Seguridad Patricia Bullrich y sus respectivos votantes, Javier Milei logró imponerse por 55,95% a 44,04% sobre Sergio Massa, saliente ministro de Economía de Argentina, quien reconoció, antes de los primeros resultados oficiales, su derrota en la noche electoral. El principal reto al que se enfrentará el próximo Presidente es la capacidad de gobernar en un nuevo contexto político. Tendrá que conseguir llevar a cabo las reformas estructurales que el país debe enfrentar, para de este modo superar la profunda crisis social y económica en la que se encuentra, con una inflación superior al 140% y una tasa de pobreza superior al 40%.

El primer reto al que se enfrenta Javier Milei es la transición presidencial, para lo que deberá entablar un diálogo con el actual Presidente peronista, Alberto Fernández. Asimismo, queda por observar el papel que desempeñará Sergio Massa en esta transición; quién en la noche de las elecciones declaró que las consecuencias del resultado electoral serán a partir de ese momento responsabilidad de Javier Milei. Además, es importante considerar el estado del país con el que se encontrará Milei el próximo 10 de diciembre cuando asuma el cargo. 

Uno de los principales problemas que dejó el peronismo es la falta de transparencia de la información pública y de los indicadores del país. Será crucial que el presidente electo muestre a la población en qué -catastrófico- estado se encuentran las cuentas públicas y exponga con claridad qué deberá hacer su gobierno durante sus primeros meses en el cargo. El último presidente no peronista, Mauricio Macri, no lo hizo, y tanto él como el país pagaron cara esa falta de acción.

Sin dudas Argentina se enfrenta a una nueva realidad política, con la aparición de La Libertad Avanza, una nueva fuerza política que consiguió derrocar el orden político establecido y lograr alcanzar la presidencia del país. Este profundo cambio del orden político implica un gran desafío de gobernabilidad para el próximo presidente debido a la compleja composición del Congreso.

Compleja composición del Congreso

El Congreso está compuesto por la Cámara de Diputados y el Senado. Los miembros de la primera son diputados nacionales, los de la segunda son representantes de las provincias y de la Capital Federal. El Congreso tiene amplias competencias en política fiscal y monetaria, asuntos internacionales y políticas de bienestar social que limitan el poder del Presidente.

La Cámara de Diputados está compuesta por 257 miembros y en estas elecciones se renovaron 130 escaños, de los que La Libertad Avanza sólo obtuvo 35. Si el apoyo del ex presidente Mauricio Macri en la elección de Milei se refleja en el apoyo parlamentario, podrían sumarse al menos 29 diputados de su partido conservador, el PRO (Propuesta Republicana). Y a ellos podrían sumarse otros 15 votos, que forman parte del partido fundado por Mauricio Macri y que ya han expresado previamente su neutralidad en la definición presidencial. También es probable que apoye este bloque el diputado Ricardo López Murphy.

Teniendo en cuenta que se necesitan 129 diputados para alcanzar la mayoría en esta Cámara, la suma de todos los bloques conservadores de Juntos por el Cambio le daría a La Libertad Avanza un total de 132 bancas, lo que permitiría la aprobación de sus proyectos de reforma en caso de que todos los diputados apoyen sus iniciativas legislativas. El peronismo con Unión por la Patria tendrá 104 votos propios a partir del 10 de diciembre, que podrían ser 110 con el apoyo del Frente Renovador de la Concordia Misionero (4), Juntos Somos Río Negro (1) y Movimiento Popular Neuquino (1). Por su parte, el Frente de Izquierda cuenta con 5 bancas que utilizará en función del proyecto legislativo que se vote.

El Senado está compuesto por 72 miembros. En esa Cámara Unión por la Patria tiene un bloque mayoritario con 34 senadores, a los que se podrían sumar tres aliados, lo que les daría 37 votos, por lo tanto, quórum y mayoría absoluta. La Libertad Avanza tendrá sólo 7 senadores y deberá lograr el consenso necesario y el apoyo de los 23 integrantes del bloque Juntos por el Cambio (7 PRO, 14 Unión Cívica Radical (UCR), 2 aliados provinciales) para tener quórum, incluyendo por lo tanto el apoyo de la UCR, que fueron quienes no apoyaron expresamente a Milei en el balotaje.

Primeros anuncios de Javier Milei como presidente electo

Javier Milei, en su discurso del domingo por la noche tras conocerse los resultados electorales, llamó a la unidad nacional e invitó a dirigentes de otras fuerzas a sumarse a la reconstrucción del país. El papel de la oposición va a ser clave en esta nueva configuración política, principalmente considerando la compleja composición del Congreso antes mencionada. Esto requerirá compromiso por parte de Milei, especialmente debido a la responsabilidad que la Constitución otorga a las provincias en áreas políticas clave en disputa, como la educación y la sanidad.

Aunque las primeras declaraciones de Javier Milei tras su elección han sido relativamente moderadas para sus estándares, a menudo bastante excéntricos, su campaña y sus anteriores comentarios sobre su programa de gobierno generan una gran incertidumbre. Las principales preguntas que se plantean son: ¿Podrá el futuro presidente llevar a cabo las reformas estructurales que propone? ¿Le dejarán llevar a cabo sus propuestas las fuerzas peronistas, hasta ahora dominantes, con sus aliados en los sindicatos?

El día siguiente a las elecciones, Milei hizo público los primeros nombres de ministros que lo acompañarán en la gestión. La incorporación de miembros de distintas agrupaciones (del PRO y del peronismo republicano) indicaría una posible gobernabilidad. Habrá que evaluar y ver cuán dispuestos están los sectores más corporativistas, como sindicatos y agrupaciones sociales, a entablar un diálogo constructivo con la nueva administración -y viceversa-, o si habrá enfrentamientos públicos y el riesgo de una mayor polarización en el país.

Las relaciones internacionales del próximo gobierno son también un factor importante a observar. Se espera que Diana Mondino, economista liberal, esté al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores, lo que podría contribuir a la construcción de consensos. Por otro lado, los notorios vínculos de Javier Milei con líderes de derecha como Donald Trump y compañía, quienes han felicitado efusivamente a Milei, suscitan preocupación sobre la futura postura en política exterior de la nueva administración. Además, Milei anunció durante su campaña que planea recortar los lazos políticos con Brasil y China, ya que "no quiere sentarse a la mesa con comunistas", y que Argentina bajo su presidencia no se uniría al grupo BRICS. No obstante, el Presidente Lula da Silva fue uno de los primeros en felicitar a Milei por su victoria. Milei también se mostró crítico con el grupo Mercosur, aunque en general es partidario del libre comercio. Por ello, su postura sobre el Acuerdo de Asociación UE-MERCOSUR aún no está clara. Una línea claramente positiva en política exterior es que Milei, como diputado nacional, se ha pronunciado a favor de Ucrania y en defensa de Israel, repudiando el terrorismo de Hamás.

Elevada incertidumbre en la coyuntura, pero primeras reacciones positivas en los mercados

Considerando la actual crisis económica y social en Argentina, la transición presidencial, los desafíos de gobernabilidad del próximo presidente y los potenciales riesgos para las relaciones internacionales, la presidencia de Javier Milei genera incertidumbre en Argentina y en el mundo. Hay que seguir de cerca la transición presidencial y las primeras decisiones que tome el futuro presidente. 

En cuanto a uno de los problemas más difíciles que deberá afrontar Milei, la lucha contra la inflación, declaró en el momento de ser elegido que necesitaría entre 15 y 18 meses para reducirla a "niveles internacionales". Algunas de las medidas institucionales previstas, en particular la eliminación del Banco Central y la sustitución del peso argentino por el dólar estadounidense ("dolarización"), son muy controversiales desde una perspectiva tanto económica como práctica. No obstante, las primeras reacciones de los mercados financieros tras las elecciones fueron positivas, con una devaluación del peso frente al dólar inferior a la prevista (menos del 10% para el tipo de cambio informal "dólar blue") y una subida de dos dígitos de las acciones argentinas, así como un repunte de los bonos. Esto demuestra que los inversores también prefieren lo nuevo desconocido al desastre ya conocido y esperan que Milei sea capaz de aplicar con éxito sus ideas económicas globales, que incluyen el fomento del crecimiento, la reducción del gasto público y la ejecución de un programa de privatizaciones para devolver a Argentina a la senda del dinamismo económico, la creación de empleo y la reducción de la pobreza.

Conclusión

Los votantes han rechazado el statu quo que ha producido una crisis económica de enorme dimensión. El desafío para el nuevo gobierno será implementar una agenda de reformas preservando y fortaleciendo el tejido social argentino y sus instituciones de participación democrática y del Estado de Derecho.