Migración
Marruecos es considerado modelo de gestión de migración humanitaria

La jefa de misión de Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Laura Palatini, ha elogiado los esfuerzos de Marruecos por adoptar enfoques humanitarios para gestionar los problemas migratorios
 IOM (International Organization for Migration).
Spain ©  IOM (International Organization for Migration)

Laura Palatini ha afirmado en una entrevista con la agencia estatal de noticias de Marruecos que el reino alauí ha tenido iniciativas para ofrecer a los migrantes servicios sociales dignos y oportunidades de formación para una mejor integración socioeconómica. “Marruecos es uno de los pocos países que se erige como modelo para gestionar problemas de inmigración y el trato civilizado de los extranjeros, al tiempo que ofrece una vida digna”, ha remarcado la jefa de misión de la Organización Internacional para las Migraciones.

Estas declaraciones se producen con la renovación de Marruecos del compromiso de asegurar el éxito del Pacto de las Naciones Unidas para las Migraciones, algo que remarcó Palatini en la importancia de cumplir las convenciones internacionales y acabar contra todos aquellos que intentan explotar a los seres humanos a través de la trata de personas. La jefa de misión de la OIM ha declarado que Marruecos siempre ha abordado los temas de inmigración de acuerdo con estos enfoques legales, humanitarios y sociales, y no ha utilizado medios represivos hacia los migrantes.

Por otro lado, las políticas migrantes marroquíes desde que comenzó la pandemia, según Palatini, han estado marcadas por medidas de protección contra la COVID-19. “Marruecos no ha excluido a los migrantes de las vacunas COVID-19 y ha permitido que los inmigrantes accedan a los servicios de salud y administrativos, al tiempo que brindan a sus hijos la educación y la formación necesarias, sin discriminación ni exclusión”, ha añadido la diplomática.

 IOM (International Organization for Migration)
Lybia © IOM (International Organization for Migration)

Marruecos fue el primer país de la región MENA en lanzar en 2013 una Estrategia Nacional de Inmigración y Asilo (NSIA), que establece las políticas y mecanismos necesarios para satisfacer las necesidades de los refugiados y solicitantes de asilo en el territorio marroquí.

El programa responde principalmente a manejar los flujos migratorios respetando los derechos humanos. Su objetivo es fortalecer la gestión de fronteras para limitar el flujo de inmigrantes irregulares y combatir la trata de seres humanos. Según el programa oficial, también se relaciona con el control del número de inmigrantes irregulares presentes en el territorio del Reino.

Es por ello por lo que las declaraciones de Laura Palatini no son las primeras en este aspecto, pues desde que se aprobó esta Estrategia Nacional de Inmigración y Asilo son muchas las buenas críticas a la política de Marruecos. En 2016 una diplomática de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos y la Solidaridad Internacional, Virginia Dandan, felicitó a Marruecos por su nueva política. En 2017 el director general de la OIM, por entonces, Lacy Swing, alabó la política “humanista y ejemplar a escala regional y continental” de Marruecos en materia de inmigración y asilo. Por su parte, el representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Jean Paul Cavaliéri, afirmó en 2018 que la estrategia de migración de Marruecos permitió a los refugiados “recuperar su dignidad y contribuir a la creación de riqueza”.